Álava y Navarra se suman a la euroviñeta y Junts le pide al Gobierno una “viñeta digital” para los vehículos extranjeros

A finales del pasado año 2024 la Comisión Europea abrió expediente de infracción contra España y otros sietes países comunitarios. El motivo era no haber trasladado a las respectivas legislaciones nacionales las últimas reformas realizadas en la normativa comunitaria que regula la aplicación de la euroviñeta.
Bajo el lema de “Quién usa paga, quién contamina paga”, en 2023 el gobierno español se comprometió a aplicar la euroviñeta en nuestro país como contrapartida a la recepción de los fondos Next Generation, teniendo en cuenta que en nuestro país están el 68% de los kilómetros de autovías europeas sin peaje.
En aquel momento el déficit por mantenimiento de infraestructuras viales rondaba los 10.000 millones de euros, una cantidad que ha seguido incrementándose desde entonces con la paulatina “nacionalización” de autopistas hasta alcanzar los 11.500 millones.
Actualmente, en el ámbito de la Unión Europea la euroviñeta se encuentra operativa en Alemania, Bélgica, Dinamarca, Francia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa y Suecia.
¿Habrá euroviñeta en España?
El Gobierno se ha comprometido con los transportistas a no aplicar la euroviñeta sin un consenso previo, pero en el Comité Nacional del Transporte (CNTC) saben que el pago por uso de infraestructuras es una “patata caliente” que tarde o temprano habrá que abordar, porque España no puede continuar soportando más volumen de déficit en el apartado de mantenimiento de carreteras.
El margen de negociación es muy estrecho, puesto que la Comisión Europea no va aceptar privilegios para los transportistas españoles, y por lo tanto tocará ver en qué medida el coste añadido que supondrá la euroviñeta es asumido por los cargadores y a su vez por los clientes finales, o si existe margen para que dicho coste pueda equilibrarse con algún tipo de ayuda.
Por otro lado, recientemente la patronal de las empresas constructoras y concesionarias de infraestructuras –Seopan– ha puesto sobre la mesa una propuesta de euroviñeta que afectaría a 14.000 kilómetros de autovías y que supondría un pago de 0,03 euros/km para los vehículos ligeros y de 0,14 euros/km para los pesados. Esta tarificación supondría una recaudación anual de 5.800 millones de euros.
La apuesta de Junts
En estos momentos el Congreso de los Diputados anda enfrascado, entre otros trámites parlamentarios, con la Ley de Movilidad Sostenible, una ambiciosa apuesta del Gobierno que pretende que España avance hacia el horizonte medioambiental de 2030. Y es en este escenario donde el Grupo de Junts per Catalunya quiere jugar fuerte con la euroviñeta.
Lo que Junts plantea es una viñeta digital aplicable a todos los vehículos extranjeros, desde turismos a camiones pesados, que transiten por las vías catalanas y nacionales de alta capacidad. Un 20% de los ingresos estarían destinados a los territorios afectados por dichos tráficos.
Entre los argumentos esgrimidos por los parlamentarios de Junts para poner en marcha una medida de este tipo, que podría ser calificada como discriminatoria por la Comisión Europea, está el hecho de que su aplicación serviría para avanzar en el cumplimiento de las directivas europeas de tarificación. Por el momento el Gobierno ya ha asegurado que en esta legislatura no habrá euroviñeta en España.
Álava como Guipúzcoa
A pesar de las promesas del Gobierno, con el beneplácito de la CE la Diputación Foral de Guipúzcoa lleva un par de años aplicando la euroviñeta en los tramos de la N-1 y la A-15 que discurren por su territorio. Una euroviñeta que está vigente para vehículos españoles y extranjeros.
En este mismo sentido la Diputación Foral de Álava también pretende hacer lo mismo a partir de 2027 en los tramos alaveses de la A-1 y la N-240, en estos casos sólo para camiones pesados, manteniendo los peajes en la A-68 para vehículos ligeros y pesados una vez que finalice la actual concesión en noviembre de 2026.
La empresa que gestionará la euroviñeta alavesa será Arabat y el objetivo es dedicar los ingresos a las necesarias inversiones en la red foral de carreteras.
Navarra abandona el redil
Más allá de Euskadi el “pacto” entre Comunidades Autónomas contemplaba que ningún territorio aplicaría la euroviñeta de forma unilateral, pero Navarra parece decidida a abandonar el redil y con el OK de la Comisión Europea aplicar su propio sistema de gestión y financiación de vías de alta capacidad.
El objetivo es conseguir 45 millones de euros en ingresos y las carreteras afectadas serían la A-1, A-10, A-15, A-68, A-69 y N-121A.
