Las empresas españolas de transporte que operen en Francia deberán pagar a sus conductores un salario mínimo de 1.867,02 euros/mes

Desde el 1 de junio entra en vigor el nuevo Salario Mínimo Interprofesional en Francia, que a partir de ahora será de 1.867,02 euros mensuales (+2,41%) y 12,31 euros/hora. Se trata de una nueva cuantía económica que las empresas españolas de transporte de mercancías por carretera que operen en territorio francés deberán tener muy en cuenta si quieren evitar sanciones.
¿Cuál es la razón?
Desde julio de 2020 se encuentra en vigor en el ámbito de la Unión Europea el llamado Paquete de Movilidad, que en lo referente a los derechos de los trabajadores obliga -desde febrero de 2022- a comunicar el desplazamiento de los conductores profesionales en el territorio UE y a que estos trabajadores cobren la remuneración mínima del país donde presten sus servicios.
A raíz de esta normativa el salario mínimo de los conductores españoles que realicen transporte internacional con origen-destino Francia o que desarrollen labores de cabotaje en este país, pasa a ser desde hoy de 1.867,02 euros/mes.
Evitar la competencia desleal
Con la aplicación de esta medida promovida por el Paquete de Movilidad, el objetivo es evitar o al menos poner obstáculos a la competencia desleal ejercida por las denominadas «empresas buzón», sociedades radicadas en países con menores coberturas y derechos sociales, laborales y salariales para los trabajadores.
De esta forma los conductores contratados en Rumanía, Hungría, Bulgaria, Lituania, etc, están obligados a percibir por su trabajo el salario mínimo (siempre que sea superior) que en cada momento se encuentre vigente en los países donde ejerzan su actividad de transporte.
La culpa la tiene la inflación
La normativa francesa contempla mecanismos de ajuste automático en el SMI en el caso de que la inflación supere determinados umbrales, algo que en Francia se produjo el pasado 13 de mayo cuando el incremento del índice de precios al consumo rebasó el 2%, porcentaje que ha motivado la actual actualización del SMI.
Como Francia es una de las principales piezas de la logística europea y sus corredores de transporte pasan, junto con Alemania, por ser de los más transitados por las flotas comunitarias, el incremento del salario mínimo en Francia tiene un impacto global en los costes operativos de todas las empresas de la Unión Europea, que a partir de hoy están obligadas a recalcular sus costes laborales.
En el ranking europeo de salarios mínimos el español es por su cuantía (1.221 euros/mes) el séptimo de la UE, por detrás de Luxemburgo (2.704 euros), Irlanda (2.391 euros), Alemania (2.343 euros), Países Bajos (2.295 euros), Bélgica (2.112 euros) y Francia, aunque por delante de nuestro gran competidor en transporte internacional a nivel comunitario: Polonia (1.139 euros).
Por el contrario, países como Austria, Dinamarca, Finlandia, Italia o Suecia, carecen en sus respectivas legislaciones laborales del concepto de salario mínimo.
